martes, 18 de marzo de 2025

Juego 027: TMNT II: The Arcade Game para NES (1990)

Teenage Mutant Ninja Turtles II: The Arcade Game para NES fue, sin duda, uno de esos juegos a los que más horas le dediqué durante mi infancia. Junto con Double Dragon II (del que hablaremos en otro momento) este título de Konami marcó una verdadera revolución en mi círculo de amigos de aquel entonces. Y no es para menos... Gráficamente era impresionante para la época y su jugabilidad cooperativa lo convertía en una experiencia difícil de igualar cuando jugabas con un amigo. De hecho, junto a Super Mario Bros., este era uno de esos juegos que parecía estar en todas las casas... menos en la mía. Pero eso no era un problema para mí: tenía la suficiente cara para pedir prestado el cartucho y pasar horas repartiendo mamporros pixelados.

Lanzado en 1990, este juego no era simplemente un port directo del arcade original; Konami se esforzó por adaptarlo al hardware limitado de la NES añadiendo contenido exclusivo que lo hacía destacar por sí mismo. Por ejemplo, niveles como el enfrentamiento contra Tora (una bestia de hielo) o Shogun (un samurái robótico) no estaban presentes en la versión arcade y le daban un toque único a esta adaptación casera. La premisa del juego era sencilla pero efectiva: elegías a una de las Tortugas Ninja (Leonardo, Donatello, Raphael o Michelangelo) y te embarcabas en una misión para rescatar a April O’Neil y Splinter del malvado Shredder. Los niveles seguían el clásico esquema del género beat 'em up: avanzabas de izquierda a derecha enfrentándote a oleadas interminables de soldados del Clan del Pie hasta llegar al jefe final.

Recuerdo que lo primero que me impresionó fue cómo Konami logró capturar la esencia del arcade original dentro de las limitaciones técnicas de la NES. Aunque los gráficos no podían competir con los de las recreativas, el diseño artístico era sorprendentemente fiel: las Tortugas estaban bien diferenciadas gracias a sus armas y bandanas, los enemigos eran reconocibles y los jefes finales como Bebop, Rocksteady o Baxter Stockman tenían un nivel de detalle que destacaba en comparación con otros juegos de la consola. Sin embargo, no todo era perfecto. Cuando había demasiados enemigos en pantalla (algo habitual en este tipo de juegos) los gráficos sufrían ralentizaciones y parpadeos que podían ser molestos. En aquel entonces, esto era algo común y lo aceptábamos como parte de la experiencia aunque hoy es fácil verlo como una limitación técnica evidente, pero en su día no nos impedía disfrutar del juego.

La jugabilidad también tenía sus luces y sombras. Con solo dos botones (uno para saltar y otro para atacar), los controles eran sencillos e intuitivos, lo cual hacía que cualquiera pudiera coger el mando y empezar a jugar sin complicaciones. Movimientos como las patadas voladoras o el ataque especial llamado "salto-slash" (combinando A+B) eran fáciles de ejecutar y resultaban esenciales para avanzar por los niveles más complicados. Este último movimiento se convirtió rápidamente en mi favorito porque no solo hacía más daño que los ataques normales, sino que además te permitía esquivar algunos golpes enemigos con cierta "elegancia". Sin embargo, esa misma simplicidad podía volverse repetitiva tras muchas partidas, especialmente si jugabas solo. Porque, por otro lado, lo que realmente elevaba la experiencia era el modo cooperativo. Jugar con un amigo transformaba por completo el juego: mientras uno distraía a los soldados del Clan del Pie, el otro podía acabar con ellos estratégicamente o simplemente lanzarse al caos sin pensarlo demasiado. Las risas estaban garantizadas cuando uno caía derrotado justo antes de enfrentarse a un jefe o cuando ambos intentábamos coordinar ataques sin mucho éxito. Incluso ahora, cuando vuelvo a jugarlo solo por nostalgia, siento que falta algo sin ese amigo al lado compartiendo la experiencia.

Curiosidades:

  • La versión japonesa incluye un sistema de protección contra copias que verifica la ROM al inicio. Si detecta una copia pirata, muestra un mensaje de error y, tras el segundo nivel, te devuelve al primero en un bucle infinito. Este sistema no está en las versiones occidentales.

  • En el arcade original, algunos niveles usaban parallax scrolling para dar sensación de profundidad. Aunque la NES podía simularlo en juegos como Super Mario Bros. 3, Konami eliminó casi por completo este efecto en la adaptación para evitar problemas de memoria y rendimiento.

  • Cuando el juego se incluyó en Teenage Mutant Ninja Turtles 2: Battle Nexus para consolas modernas, sufrió cambios debido a problemas con los derechos de la música y las imágenes originales de la serie de 1987. Como resultado, la banda sonora y algunos elementos visuales fueron modificados para alinearse con la nueva serie animada.

TMNT II: The Arcade Game no solo fue uno de los mejores ports arcade para NES; también fue una carta de amor a los fans de las Tortugas Ninja y a los beat 'em ups clásicos. Aunque tiene sus defectos, sigue siendo un juego divertido y lleno de encanto nostálgico. Su diseño sencillo pero efectivo lo convierte en una experiencia accesible incluso hoy en día, aunque donde realmente brilla es cuando se juega acompañado. Porque este juego es mucho más que un simple port arcade; es una cápsula del tiempo que captura lo mejor de los videojuegos multijugador de su época. Si tienes la oportunidad de jugarlo hoy, hazlo acompañado porque como aprendí hace años: repartir mamporros siempre es mejor si tienes a alguien al lado con quien compartir la experiencia.

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